Qué confirmar en el encargo antes de comenzar la traducción
El acuerdo final debe reflejar el contenido del trabajo: la lista de documentos y páginas, la dirección de traducción, la formalización necesaria y la forma de recepción. Si parte de los materiales originales se utiliza solo para comprender los términos, conviene indicarlo por separado. Así, el cliente y el traductor entienden de la misma manera el alcance del resultado.
Antes de confirmar el encargo, aclare a qué extensión corresponde la tarifa publicada, qué incluye la formalización elegida y cómo se calcula la entrega. Indique los elementos especiales del documento que influyen en el contenido del trabajo. El cálculo debe mostrar qué conjunto se ha valorado para que la incorporación posterior de un anexo o una nueva versión no se interprete como un trabajo ya incluido.
- Acuerde la lista de archivos que se traducirán y de los que se utilizarán como referencia.
- Indique los requisitos de la organización que recibirá los documentos terminados.
- Compruebe la grafía de los nombres, denominaciones y términos principales.
- Aclare qué resultado necesita: un archivo electrónico, un conjunto en papel o ejemplares con la certificación elegida.
- Confirme el coste y el plazo para este contenido del encargo.
Una copia legible basta para la revisión preliminar. La necesidad del original y el procedimiento de formalización final se determinan según el documento concreto y la actuación notarial elegida, si se requiere. La legitimación notarial de la firma del traductor debe distinguirse de la confirmación de todos los hechos del documento original. Recibir la traducción tampoco elimina los requisitos específicos del destinatario en cuanto a la forma, la vigencia o la composición del conjunto presentado.
Antes de la entrega, conviene comprobar los datos acordados y que el resultado esté completo. Si se detecta una inexactitud, se describe indicando el fragmento original y la página para que la cuestión pueda comprobarse de forma concreta.